Mirar el recorrido a emprender y su enorme distancia me hace pensar:¿Qué me permite saber que voy a llegar? ; ¿Cómo sé que lo lograré?.
Realmente ningún peregrino sabe a ciencia cierta , si va a llegar a su destino final. Sin embargo la esperanza me impulsa a caminar.
La esperanza en la llave que abre todas las puertas del mundo, gracias a ella nunca se acaba la alegría de existir y cuando vamos logrando nuestras metas éstas son una consecuencia de nuestro quehacer coherente y solidario.
Muchas personas confunden esperanza por ambición . Personalmente creo que el ambicioso nunca está conforme con lo logrado y ser ambicios va de la mano con el mundo consumista de hoy.
Si un peregrino inicia su camino con ambición, de seguro el recorrido será tenso, cada hora, minuto y segundo será un obstáculo a su meta final. Si en el camino tropieza o fufre un inconveniente lo lamentará y sufrirá . Ojalá nadie necesite de su ayuda, ojalá no le de hambre ni sed. Para lograr su objetivo debe ser una máquina capaz de producir y cuando llegue a su destino sentirá que algo le falta y ambicionará más , quizás un recorrido con con un trecho mucho más largo , que le de prestigio y del cual todo el mundo hablará.
Pobre ambicioso su familia lo extrañará, sus amigos ya no estarán ¿Será buena tanta ambición?
Humildemente este peregrino los invita a cambiar esta palabra "AMBICIÓN" de sus vidas por "ESPERANZA" .Seguro con ella nunca se sentirán solos, ni fatigados y siempre la vida les sonreíra.
Carlos Tello (Memorias de un Peregrino - 2004)

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados